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Ayer finalmente pude ver la película “El Secreto”, lo que más me gustó es como muestra que todo en este mundo y más allá de él está interrelacionado, conectado por energía. La vida que llevamos es, sin lugar a dudas, una construcción que hacemos desde nuestros pensamientos y emociones.

La creencia falsa que sigue está relacionada con el tema de la película, porque una de las tareas mejor logradas por tu Ego es cuando sientes “estoy sola en este mundo”. Para crear dicha sensación, el ego te hace pensar que eres diferente a todo lo que te rodea y a las demás personas, te aparta de lo otro o del otro, de esa forma te desconecta de la red más grande, la universal. Cuando discrepo de la actitud de alguien o cuando me incomoda una situación que estoy viviendo enseguida me hago las siguientes preguntas: ¿qué tan diferente soy de esa persona?, ¿he actuado así alguna vez o podría llegar a hacerlo? y ¿cuál es mi responsabilidad en que se haya generado esta situación en mi vida?

Al poner la situación o a la otra persona en una nueva perspectiva -al buscar las respuestas a estas preguntas- muy pronto mis emociones cambian, es como si se reformularan. Paso siguiente: me tranquilizo y concentro mis energías en buscar una solución inmediata desde el amor. Es curioso pero me pasa siempre, cuando redimensiono mi vida inyectándole amor, las situaciones y las personas cambian también y se vuelven más amorosas para conmigo.

Si yo puedo experimentarlo, sé que es posible para todas las demás personas incluso para ti. Con la película me quedé impresionada de la cantidad de casos que comprueban que sí es cierto, que la Ley de la Atracción existe: “esa energía que conecta a los seres humanos con lo que desean para sí mismos”. La sensación de soledad sólo viene y la sientes cuando piensas que estás desconectado, realmente nunca lo estás del todo, sólo que tus pensamientos bloquean la conexión, la debilitan. Es como cuando tratas de sintonizar una señal de radio y se oye mal, entonces mueves tu dial hasta que la escuchas nítida, ¿no? Pues querida… te toca moverte de “lugar” para que puedas conectarte mejor. 

¿Cómo sintonizarte con lo que deseas para ti y lograr que se materialice?

Visualizar es crear

A muchas personas se les hace difícil “visualizar”, esto quiere decir hacerte una imagen mental nítida de lo que deseas. Si no te sale lo de la imagen simplemente piénsalo, haz de cuenta en tu mente, haz como si fuera real (porque lo es). El Universo es un GRAN SÍ, entonces visualiza, crea y el universo te responderá materializando lo que deseas para ti; recuerda sé amorosa contigo y con los demás.

Un ejemplo: quieres una relación amorosa con tal persona o con esa persona que aún no has notado (seguro anda por ahí cerca). ¿Qué hacer? Crea en tu mente la imagen de lo que deseas y colócale todos los detalles, no se te olvide ni uno, se específica, y lo más importante sumérgete en las emociones que te llegan. Siente cada uno de sus abrazos, besos, ríete con él, pero de verdad ríete (que escuches tus carcajadas), hazle cosquillas, come con él en una cena romántica, visualiza conversaciones amorosas entre los dos, gestos de apoyo, de entendimiento y sobre todo mucha paz, siéntala correr por tus venas, por todo tu cuerpo, además también siente como corre por el cuerpo de él y eso los inunda de felicidad, a ambos.

Sé sistemática hazlo a diario, practica en privado tu sueño, si no tienes tiempo hazlo mientras te bañas o vas en el coche, vívelo y deja correr el tiempo, no te ocupes de cómo se logrará lo que quieres, concéntrate en desear, visualizar y sentir que ya lo tienes, que lo estás viviendo hoy. Realiza una entrega verdadera y de corazón, suelta el cómo de tu sueño y dáselo al Universo.

Me gusta esta frase que usa Dyer: “la paciencia infinita da resultados inmediatos”. Sé paciente, la vida tiene un ritmo diferente al que tú quieres. Las cosas pasan en el momento idóneo no en el tuyo. Disfruta la transición, tú sólo visualiza, crea y confía en la vida, en el Universo, en Dios, en el Ser Supremo, en la energía, la Ley de la Atracción, usa la etiqueta que quieras y regálale toda tu confianza.

Las emociones como guías del proceso

Como dijo Shakespeare: “Nada es bueno ni malo, solamente lo que pensamos confiere esa calidad”. Los pensamientos van y vienen, a veces es difícil centrarse en ellos y tratar de verlos, si tienen o no tienen corazón como dice Castaneda (sobre los caminos), si te dan poder o te lo quitan, es posible hacerlo, pero requiere de estar en un estado de conciencia (alejado del Ego). Si se te complica entender esto o hacerlo, céntrate en las emociones que tus pensamientos te producen, úsalas como guía. Si te sientes bien vas por buen camino, si te sientes mal andas desconectado, así de fácil.

Generalmente las reflexiones sobre lo que uno piensa y siente son muy recomendables, siempre permiten profundizar en uno mismo, pero además también aconsejo equiparse de un kit de emergencia, cada quién tiene que encontrar el suyo. Me uso de ejemplo, yo soy muy bailadora y siempre ando cantado por todas partes y bailando, me gusta mucho hacerlo, cuando bailo es cuando más soy yo a todo lo que doy. Con el paso de los años he entendido que esta actitud es el mejor indicador de cómo voy en mi relación con mi vida, es como un aparatito con el que mido mi felicidad.

Cuando detecto que un día no canto ni bailo en la mañana antes de irme a trabajar algo pasa, y sin muchas reflexiones mentales, simplemente me pongo una buena canción, mejor si es tropical, y arranco a bailar. Puede durar desde 5 minutos hasta el tiempo que necesite, si tengo que irme sigo cantando en el metro en mi cabeza y me visualizo bailando. Bien dice mi madre que nadie puede sentirse triste bailando el merengue que dice: …soy un hombre divertido yo no sé lo que es tristeza, soy un hombre divertido yo no sé lo que es llorar, y cuando llego una fiesta, yo me pongo a vacilar… Empezar un día así siempre me ha asegurado un resto del día feliz y divertido.

Sintoniza tu pasión con lo que deseas

Hay personas que son muy apasionadas, pero enfocan toda su pasión en la dirección equivocada. No inviertas tu pasión en quejarte de la vida, en las circunstancias, las guerras mundiales, tu ex que era mitómano, tus amigas que son frívolas o tus deudas o tu jefe amargado. Ve en cada cosa, situación o persona su lado bueno, velo en ti, e invierte tu pasión en eso que ya es bueno y todo, todito será mejor. Donde hay luz no cabe la oscuridad, dale luz a todo en tu vida, esto es un buen ejercicio también… si una situación está oscura, visualízala y vete a ti misma con una gran linterna en la mano, dirige la luz a eso que imaginas y que te hace sentir mal, ve como se ilumina, brilla, vete luego a ti sonriendo y a las personas involucradas sonriendo en esa situación. Este ejercicio es poderoso, no lo subestimes.

Abrirse al cambio, no te resistas

La vida es un regalo, sólo que la forma en cómo tú la construyes depende de tu relación con la vida misma. Cuando te sientas mal, revisa cómo estás viendo tu vida, ¿como un obstáculo, como un peldaño desafortunado hacia un final que te hará feliz? Esas son preguntas valiosas y que te pueden orientar. Lo más importante es abrirse al cambio, no resistirse, las emociones negativas generalmente provienen de una oposición que haces al momento presente, a lo que es. Acepta y fluye, cuando consigas un obstáculo, ilumínalo, visualízalo rompiéndose y haciéndose trizas, vete a ti misma flotando en una nube de colores y ríete, hazlo en tu mente justo en el momento en que te sientas mal.

De las crisis surgen las oportunidades, es cuando el terreno queda fértil para generar nuevos comienzos. Afirma: “Me abro a mi propia renovación. Estoy alerta al movimiento que destruye lo caduco y me hago responsable de mi propia vida. No lucho contra las nuevas circunstancias, sino que las admito y decido hoy que el camino que sigue es armonioso, saludable y de progreso. Estoy abierta a lo positivo que ya está pasando en el Universo para mi, en armonía con todos y de manera perfecta”.

No estás sola yo te acompaño, no estoy sola tú me acompañas.

Un abrazo,

तइका रमे


Creencias falsas:

Soy lo que tengo y lo que hago.

Lo externo a mí tiene la culpa de mis condiciones de vida.
Ser un(a) soñador(a) es malo, lo mejor es ser realista.

Somos sólo esta existencia física, lo material: nuestro cuerpo, nuestras ideas y emociones.

Estamos solos, solas, y somos diferentes de los demás.

Es bueno ignorar a la gente negativa que se me acerca y a las cosas negativas que me pasan.

Es malo no saber para dónde vamos, la que no tiene metas en la vida es un(a) fracasado(a).

El famoso si vas a hacer algo, hazlo lo mejor que puedas.

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