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Una de mis lectoras llamada Carolina me hizo una pregunta que es el motivo de este texto… ¿qué sucede en una relación de pareja cuando él paga todas tus cuentas?

Lo que plantea Sherry Argov es que una de las cosas más importante en una relación de pareja es la independencia económica de la mujer.

Dice utilizando la analogía del cuento de hadas que “si el príncipe es quién paga todas las cuentas del castillo, él también será quien dé las órdenes. Es entonces cuando la princesa deja de sentirse como tal y comienza a sentirse como una sirvienta.”

Esto suena duro, pero mi opinión personal es que lo planteado por Sherry es más que verdadero en estos tiempos y siempre fue así. No digo que sea en todos los casos, pero lamentablemente eso de “yo tengo el dinero, yo mando y decido” es ciertísimo. Hay una unión en algunas mentes masculinas entre “yo pagué tal cosa ” y “la cosa es mía”, pasar de un bien material a uno simbólico como puede ser la mujer (“yo le pago todo a mi mujer, mi mujer es mía”) es facilito, no digo que esté bien, pero muchos lo hacen en sus mentes y su ego también hace de las suyas en dicha asociación mental.

La única situación en que esto varía -según mi juicio- es cuando la mujer tiene un hijo y construye una familia con su pareja , allí la situación cambia porque la mayoría de los hombres sienten que ella está haciendo su parte y la respetan por eso.

Si tienes recursos y puedes escoger la condición de ser independiente económicamente mantienes tu poder y tu capacidad de decisión y tu dignidad intacta. Esa misma independencia hace que el hombre valore que la mujer esté con él porque quiere y no porque no le queda más remedio, es decir, evita el “como no puede irse porque no tiene dinero por esa razón se queda conmigo”. Por otro lado, cuando dependes del hombre, él se siente con una carga muy grande y una responsabilidad abrumadora, siente que eres algo a lo que está atado y no puede zafarse.

Puedes aportar una parte de los gastos, pagar la luz, la renta, la comida, el colegio, algo, pero siempre aportar a la casa algo de dinero, que tengas para tus gustos y para regalarle algo a tu pareja sin tener que pedirle dinero para hacerlo. Estarás de acuerdo que eso no es un regalo…. él lo pagó…!

Es un asunto de acciones no de palabras, no basta con decir si me tratas mal me iré, eso suena hueco cuando el otro sabe que no te irás porque no tienes a dónde ni con qué. El hombre necesita retos y cuando ya tiene a la mujer atada y dependiente económicamente de él, ya deja de tener atenciones con ella porque sabe que si no las tiene igual no pasará nada. Es un estímulo extra saber que ella puede generar dinero para las vacaciones de ambos, que ella puede apoyarlo con el pago de la renta y que si quisiera se podría rentar un departamentito donde vivir sin él -en el momento que ella quiera o no se sienta querida y respetada. Eso es dignidad e independencia, lo demás son arreglos extraños donde la mujer sale perdiendo la mayoría de las veces. Aclaro que esto es así cuando no hay hijos de por medio.

 Añado a continuación los principios de Sherry al respecto de la independencia económica:

1. Nunca te respetará como ser independiente a menos que tengas estabilidad financiera.

2. Tienes que demostrarle que no aceptarás maltratos. Entonces mantendrás su respeto.

3. Te perteneces a tí misma cuando puedes mantener tu independencia con o sin él. Él nunca debe sentir que te tiene totalmente a su merced.

4. Cuando un hombre ve a una mujer como una “niña pequeña” o como una hermana que tiene que cuidar, su pasión disminuye. Él no quiere hacer el amor con su “hermana”.

5. La capacidad para decidir cómo quieres vivir y la capacidad de escoger cómo quieres que te traten son las dos cosas que te darán más poder que cualquier otro objeto material.

6. En cualquier tipo de relación, si una persona siente que la otra no está poniendo nada en la mesa, él o ella empezará a faltarle el respeto a la otra persona.

7. Necesitar a alguien en lo económico no se diferencia de necesitarlo emocionalmente; en ambos casos, él puede sentir que tiene el control sobre ti.

8. Sin importar lo bella que sea una mujer, su aspecto por sí solo no va a mantener el respeto. Su apariencia puede acercar al hombre a ella, pero es su independencia la que lo va a excitar.

9. Las personas te demostraràn que se respetan a sí mismas sencillamente por el hecho de que quieren ser responsables de ellas mismas.

Esta es la parte material del asunto pero no es todo, aunque es muy importante. Amarse desde el ser es algo más profundo y cuando eso se logra estos detalles monetarios que sirven de base para construir el respeto ya no son tan importantes. Respetas al otro como es y en lo que es, no requieres que haga nada para respetarlo.

La cosilla es que para llegar a esa clase de relación y de sintonía en pareja hay que lograr quitarse las máscaras del ego y comenzar a ver al otro por lo que es y no por lo que hace o tiene. Para eso hay que vivir mucho, leer mucho, chocarse con las cuatro paredes, mirar adentro, sentirse encarcelado y gritar, bailar, darse tiempo a saber quién eres realmente contigo misma y frente a tu pareja, y que él haga igual o esté en sintonía con tu proceso de crecimiento. Cuando ambas partes de una relación no evolucionan al mismo tiempo en lo que respecta a la espiritualidad y al “ser siendo” lo más común es que se separen porque no hay nada más contundente que la convivencia con alguien que está presente, que vive el ahora… eso es tan fuerte que o te unes a su forma de ver la vida o te separas. Para terminar queridas, queridos, … amar así desde el ahora y desde el respeto por el otro u otra… eso sí es amar, lo otro son emociones que salen del ego y no del SER.

Con cariño y agradecimiento a mis lectores

तइका रमे

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