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“No puedes evitar que aves de tristeza vuelen sobre tu cabeza; pero sí puedes evitar que aniden en tu pelo.” Proverbio Chino

Me han llegado varios comentarios sobre relaciones de pareja que tienen muchas de las características de dependencia emocional, por eso decidí investigar al respecto y alimentarnos todos con estas reflexiones. Antes de empezar a leer quiero que sepas que LA DEPENDENCIA SE PUEDE SANAR Y QUE TAMBIÉN PARA TI HAY UNA FORMA MÁS SANA Y FELIZ DE CONSTRUIR TU VIDA. ATRÉVETE A SER TÚ MISMA, TÚ MISMO, Y SENTIRTE FELIZ DE SERLO.

Estás en una relación dependiente a nivel emocional si: 

1) Cuando los otros están contentos contigo es cuando tú eres feliz, si los demás (familia, amigos, pareja, vecinos, compañeros de trabajo, etc.) no te aprueban, entonces sientes que no vales la pena como persona.  
2) Cuando sufres un profundo temor porque lo que digas o hagas pueda ofender a alguien y entonces evitas los desacuerdos para no ser rechazada.  
3) Cuando estás constantemente anteponiendo las necesidades, deseos y demandas de los demás, a las tuyas. Dices sí, cuando realmente deseabas decir NO.  
4) Cuando estás en manos de otras personas para poder percibir lo bueno de tu propia imagen, de tu SER, cuando sólo obtienes felicidad si sacrificas lo que realmente deseas y necesitas por temor a ser abandonada, desplazada o rechazada. 
 5) Cuando en vez de construir y ganar tu propia autoestima, estás buscando la opinión y aprobación de otros para obtenerla.   

Hay varios sentimientos que acompañan a la dependencia emocional -supongo que como yo- los has sentido TODOS, te lo describo aquí para que los observes bien.

-Sentimiento de culpa
Cuando te sientes responsable de la felicidad, la tristeza o la insatisfacción de los demás (en eso cabe tu pareja, tu familia o tu hijo). 
-Sentimiento acumulado de rabia e ira
Cuando en vez de sacar la rabia que sientes hacia los otros y hacia ti misma te lo tragas para preservar la “supuesta” PAZ en la que vives. 
-Sentimiento de dolor sin resolver
Cuando te vuelves dura por dentro, tu corazón se endurece, sientes que no debiste haber dicho o hecho algo o que no fuiste capaz de poner límites para evitar que abusaran de tu buena voluntad, y todo esto lo hiciste para preservar las relaciones y afectos ya que sin ellos te sientes desvalida, sola. 
-Sentimiento de aislamiento
Cuando crees que evitando a los demás, aislándote de amigos y familiares, estarás mejor y en paz. Cuando crees que es mejor evitar los conflictos, los problemas, y huyes de los riesgos, cuando haces cualquier cosa hasta lo más insólito para cuidar ese refugio que piensas tienes en esa supuesta tranquilidad por la cual evitas decidir vivir mejor. 
-Sentimiento de miedo
Cuando estar sin la otra persona, tu pareja, tu madre, tu hijo, te da tanto miedo que prefieres soportar cualquier situación a quedarte sin esa persona. 
-El chantaje
Cuando permites que las personas que supuestamente te aprecian y cuyo afecto es importante para ti te impongan condiciones a través de gestos, comentarios, amenazas encubiertas o sanciones y castigos expresados a través del retiro de su confianza y su atención, y eso lo haces para responder a sus intenciones, deseos y frustraciones poniendo lo que sientes en segundo plano constantemente.  
-Sentimiento de que lo más importante es salvar la relación
Cuando lo más importante es preservar la relación a toda costa. Cuando sólo te preocupas por el bienestar de los demás, de hacer lo que tu pareja, madre o hijo desee, de magnificar y alabar todo lo que hace, de ser el objeto de su desprecio e incluso a veces de su rabia, tanto psíquica como físicamente.

 ¿QUÉ HACER SI RECONOCES EN TUS RELACIONES TODAS ESTAS CARACTERÍSTICAS? 

Respira. Esto que te pasa también puede sanarse, porque está en un nivel exterior, la capa de tu Ego es donde se encuentran todos estos juicios, pensamientos y creencias que tienes. El primer paso es reconocerlo, verlos en ti, saber que de alguna forma han dirigido tu vida hasta ahora, pero que no tienen porque seguirlo haciendo. Cuando pude ver que era una dependiente emocional fue un gran susto y a la vez un enorme descubrimiento. Aún no estoy curada del todo, pero ahora puedo observar lo que digo, lo que pienso, eso que no soy más seguido. Esto ha sido una oportunidad que he creado para mí misma, verme, verme siempre, cuando llego a casa me tomo en la noche un tiempo para repasar todo lo que pensé, dije, hice y en ese mismo instante veo lo que mi mente juzga, dice.

Observar la mente es un buen paso, no es sencillo, porque al no darnos espacios con nosotros mismos, estamos viviendo como autómatas y parecemos máquinas viviendo, pero cuando te permites ser persona, cuando estás destinando tu valioso tiempo a verte a tí mismo, algo se abre: UNA PUERTA SE ABRE. Dentro de ti comienzan a aparecer otras partes, esas partes de ti misma que se mantenían tapadas por las máscaras del EGO, que se mantenían esclavas de las cosas que piensas, que pienso, así empecé a nacer de nuevo y sigo reconociéndome, aún me falta mucho, pero me siento mejor con lo que he descubierto. Estoy alerta, constantemente alerta, a veces no lo logro, pero sigo tratando y estando alerta. Despierta.

Te invito a leer sobre la dependencia emocional a mí me ha servido mucho para entenderme, para ubicar eso que soy y eso que no soy, a veces es irremediable la ruptura de la relación de pareja, lo que sí tengo claro es que para sanarse hay que darse tiempo para estar con uno mismo.  

Te invito y me recuerdo a mí misma que ser amable conmigo es más importante que cualquier otra cosa en mi mundo. Te pido que seas amable contigo misma: tú también.

Nadir Chacín @nadirchs
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