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Tengo entendido (si no es así me importa un comino) que uno grita EUREKA cuando tiene una revelación. Ayer grité EUREKA.

Estaba casi terminando mi día jueves cuando me descubrí pensando que necesito de otras personas para hacer las cosas que quiero… que necesito que a los demás les parezca correcto y adecuado lo que yo siento, pienso y hago… que necesito que los demás me aprueben, me den palmaditas en la espalda… Suena loquito, pero qué grande haberme dado cuenta de que estaba pensando esas cosas. Caminé por el Parque México, le di vueltas y vueltas, caminando deprisa como si mañana el mundo fuera a acabarse. Casi abro surcos en el piso. Pensando y pensando obsesivamente puras cosas contaminantes, rabiosas de verdad: tóxicas a niveles nunca antes vistos. Y de repente: EUREKA.

¿Qué chingados hago pensando estas vainas, por Dios? Soy tan tóxica conmigo misma, pensé. Quién carajos va a vivir mi vida, ¿acaso los demás? Mi vida es mía y me toca vivirla a mí. ¿Quién coño me va a decir cómo tengo que vivirla? ¿Qué carajos hago tratando de acomodar mi vida a las expectativas de los demás? ¿Acaso ellos tienen la verdad sobre mí, mi verdad? ¿Si lo que ellos piensan me ofende, de quién es la responsabilidad? Joder. Entonces pasó algo aún más impactante. Me dije… a ver Nadir, ¿qué quieres? ¿Qué realmente quieres? Por primera vez en mis 38 años pensé qué quiero yo… insólito… ¿verdad? Lo pensé así desde lo más profundo de mi alma.

Las ideas nuevas, reconfortantes, empezaron a surgir con un lujo de detalles tipo sueño encantado. Pero no eran un sueño, eran la CREACIÓN viva de mi mundo. El que quiero para mí y estaba comunicándoselo al Universo. Diciendo un GRAN SÍ a todo lo bueno y perfecto que ya soy, lo que estoy construyendo ya. El mundo que sólo yo sin la ayuda  o el reconocimiento de más nadie puedo construir para mí. Corrí como loca a mi casa y escribí todo en un papel. Y aunque me parta un rayo mañana, aunque mañana me caiga en el baño y me muera me da igual, finalmente me voy a morir algún día. Pero hoy estoy más segura que nunca de qué coño quiero y me da igual que a los demás les guste o no. Cada hora daré un paso nuevo, inédito, salvaje, para crear ese mundo que se reveló en mi caminata por el parque.  Cada hora daré un paso nuevo, inédito, buscando herramientas emocionales para que no se me olvide esta revelación, para ejecutarla. Para no olvidar mi misión en esta vida efímera.

Sí es posible crear un mundo amable y amoroso dentro de un mundo tóxico. Cuando todos  y todas construyamos un mundo amable y amoroso para nosotros mismos, cada quien el suyo, el mundo tóxico colectivo dejará de manifestarse. Amén.

Gracias a todas las personas que me hicieron sentir maltratada, abandonada, abusada, infravalorada, esas que me demostraron que creen que no soy capaz, que desconfiaron de mí, que pensaron que yo soy tal o cual tipo de persona. Gracias por darme la oportunidad para entender que me sentía triste y  enojada no porque ustedes me hicieran algo específico o porque pensarán mal sobre lo que siento, pienso o hago, sino porque yo pensaba y creía sobre mí misma lo que ustedes pensaban sobre mí.

Gracias, de verdad, gracias. Que Dios los bendiga. Sin su ayuda, mis pequeños tiranos y tiranas, nunca hubiera dicho: EUREKA.

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