Buen viernes, mi gente.
Anoche me vi esta peli FISH TANK (2009) de Andrea Arnold. El guión cerradito, las actuaciones naturales y contundentes. La metáfora de la vulnerabilidad de los jóvenes (y de los adultos) a través de un caballo que está encadenado al piso es un súper acierto. Una familia que vive en “guerra” eterna. Cada personaje lucha por existir, por demostrar que sí existe. Y un sueño que palpita al fondo, casi desangrándose: ser lo que uno quisiera Ser (desesperadamente y alguna vez).

“Fish tank” es la historia de Mia, una quinceañera inestable, con problemas, que no encaja en el sistema escolar y es rechazada por sus amigos. Un cálido día de verano, su madre lleva a casa a un misterioso desconocido llamado Connor, quien promete cambiarlo todo y llevar el amor a sus vidas…

Les comparto unos fragmentos de Clarice Lispector que subí ayer a mi facebook. Los encontré en internet. Vienen al caso porque tanto la película como estos fragmentos responden a la necesidad humana de sentir que se existe porque existes para alguien (el reconocimiento del Ser del otro). La Lispector le da un giro al decir: “No cumplo nada, sólo vivo.”

“Lo que te escribo no llega suavemente, subiendo poco a poco hasta un auge para después ir muriendo mansamente. No, lo que te escribo es de fuego, como ojos en llamas.”
-Clarice Lispector, “Agua Viva”, p. 34.

“Soy inquieta y áspera y desesperanzada. Aunque amor dentro de mí, eso sí lo tengo. Pero no sé usar el amor. A veces me araña como si fuese una garra.” (p. 60)

“¿En algún momento perdido en la vida se anuncia para cada uno de nosotros una misión que cumplir? Pero rechazo cualquier misión. No cumplo nada, sólo vivo.” (p. 77)

Nadir Chacín
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